Sé positiva:
Pensar que las cosas saldrán bien ayudará a que salgan mejor. Mantener una actitud positiva, y no hacer un mundo de cualquier detalle, evitará además discusiones innecesarias con todos los que te rodean.
Delega parte de las funciones:
Lo habitual es querer preparar por ti misma la boda soñada, pero es prácticamente imposible que una persona sola pueda ocuparse de la preparación completa.
Permite a tus familiares y amigos que te ayuden haciendo una lista de todo lo que aún queda por dejar atado antes de la boda y asigna responsabilidades.
Planifica todas las actividades a realizar apuntándolas en un cuaderno:
Escribir te ayudará a no volverte loca ni encontrarte desbordada por tareas pendientes que temes no recordar más adelante.
Disfruta tu despedida de soltera:
No tendrás que preocuparte por la preparación de tu despedida ya que la organizarán tus amigas o las mujeres de tu familia. Utiliza los días de tu despedida para relajarte y olvidar tensiones, al tiempo que disfrutas de un viaje en el que tú no debes estar atenta a nada.
Ten paciencia:
La tensión acumulada provocará en al algún momento una situación desagradable con algún miembro de la familia o con los amigos. Precisamente por este motivo, es importante permanecer calmado y no perder los nervios, para no convertir un asunto sin importancia en una auténtica pelea.
Duerme bien: